La canonización de Escrivá de Balaguer: entrevista al prelado del Opus Dei

Entrevista con mons. Javier Echevarría publicada por MISNA (Missionary Service News Agenzy), una agencia de noticias especializada en información sobre el sur del mundo y que tiene como fuente privilegiada los miles de misioneros diseminados en esos países. El prelado del Opus Dei comenta que “será numerosa y significativa la presencia del sur del mundo” en la canonización de Josemaría Escrivá.

03 de octubre de 2002
Federico Mandillo // MISNA

África es conocida sobretodo por sus grandes tragedias humanas, de los millones de prófugos a la gran difusión del SIDA, a las guerras interminables, en particular en las zonas tropicales. ¿Qué iniciativas promueve el Opus Dei, que celebra dentro de poco la canonización de su fundador, en bien de la juventud y con el objeto de abrir cauce a nuevas esperanzas en los países africanos con más problemas? ¿Cuáles han sido directamente impulsadas por su fundador, Escrivá de Balaguer, especialmente para el desarrollo de un laicado responsable?¿Cómo se estimula la solidaridad entre el norte y el sur del planeta?

La labor más importante de la Prelatura es la que desarrolla personalmente cada uno de sus fieles, con libertad y responsabilidad, en su propio ambiente y de acuerdo con sus posibilidades. Los fieles africanos del Opus Dei, que gracias a Dios son ya varios miles, se esfuerzan en primer lugar —como los asiáticos, los americanos, los europeos o los de Oceanía— por vivir su fe con coherencia. Y ese empeño personal les empuja a promover, codo con codo con sus colegas y amigos, proyectos encaminados a resolver las necesidades materiales y espirituales de sus pueblos. Sufren ante los problemas del SIDA, de la pobreza, de las rivalidades tribales, y procuran hacer todo lo posible por erradicarlos. Como cristianos, se sienten llamados precisamente a santificarse en medio del mundo, de ese mundo concreto de África, con sus luces y sus sombras.

Además de este empeño de cada uno, la prelatura del Opus Dei promueve en África numerosas iniciativas, principalmente en los ámbitos educativo y sanitario: hospitales, universidades, colegios, centros de formación profesional para la mujer.

Desde 1957, un buen número de fieles del Opus Dei procedentes de muchos países han querido trasladarse a África, para ejercer allí su trabajo profesional y servir a sus conciudadanos como médicos, veterinarios, enfermeras, maestros, ingenieros agrónomos. Ellos y ellas han dado a conocer el espíritu que anima el Opus Dei, la santificación del trabajo profesional. Hoy día son muchos los africanos que sirven a sus conciudadanos de este modo. Porque, a mi modo de ver, es la labor profesional y apostólica de los propios africanos, no la de quienes vienen de fuera, la medida auténtica de las esperanzas de un continente donde los horizontes son tan amplios y prometedores, si se trabaja a fondo.

Quisiera añadir que África puede aportar mucho a Europa con su apertura a la trascendencia, con la alegría que los africanos demuestran en la vida cotidiana, también en las dificultades, con su capacidad de comunicación y su estima hacia los buenos valores de la familia y de la amistad, con el señorío que saben mostrar como reflejo de la dignidad humana, con su modo de vivir el tiempo.

Como prelado del Opus Dei, usted trabaja según las líneas trazadas por el fundador y por su primer sucesor. ¿Qué iniciativas puede señalarnos, sobre todo en los países misioneros y en particular en el Sur del planeta, que hayan abierto nuevas oportunidades en los últimos decenios? ¿Qué criterios inspiran estas iniciativas? ¿Podría hacer un balance de las iniciativas más desarrolladas?

Como repetía Mons. Escrivá de Balaguer, todo el mundo es tierra de misión; por eso, en todos los lugares la Iglesia está llamada a una intensa actividad apostólica. En África, de entre las iniciativas que los fieles del Opus Dei han puesto en marcha —junto con otras muchas personas, también no cristianas— en estos cuarenta y cinco años de presencia en el continente, mencionaría el Centro Médico Monkole, en Kinshasa, un hospital que lleva a cabo una gran labor sanitaria entre personas que carecen hasta de lo más elemental y que tiene ya varias extensiones en el Congo. Quisiera también referirme a la Lagos Business School, en Nigeria, dedicada a la formación de empresarios africanos, a los que procura dar buena preparación en gestión empresarial, a la vez que fomenta su preocupación por las necesidades de la comunidad. Porque para impulsar el desarrollo y para combatir la pobreza y la corrupción se necesita una buena formación moral, también en la doctrina social de la Iglesia, y una sólida formación empresarial.

En este momento, en la vigilia de la canonización, no puedo dejar de mencionar el proyecto Harambee 2002, un fondo destinado a apoyar programas educativos en África, que se ha creado con donativos de los fieles que asistirán a la canonización de Josemaría Escrivá y de todas las personas y entidades que quieran colaborar. Harambee 2002 es un recordatorio de esa ideas fundamentales, a las que ya me he referido: lo importante son las personas; y en este caso los africanos, que han de ser los artífices del progreso en África. Por ese motivo, la educación se convierte en un elemento imprescindible del desarrollo, pues abre las puertas al trabajo y al progreso, tanto material como espiritual. La educación es un modo, si me permite la expresión, de sembrar esperanza. El proyecto Harambee 2002 quiere aportar un grano de arena en ese empeño colectivo.

En este contexto, me parece de justicia que recordemos todos con agradecimiento a los miles de misioneros y misioneras que desde hace siglos se han dedicado generosamente a actividades educativas, gastando su vida entera al servicio de los demás. ¡Cómo quieren a África, y cómo los quieren los africanos!


¿Cómo será la presencia del sur del mundo en la canonización del 6 de octubre? ¿Con qué características?

Me da mucha alegría decir que será numerosa y significativa la presencia del sur del mundo. Vienen a Roma personas de 84 países. También muchos de África, después de grandes esfuerzos y sacrificios. Sé de personas que llevan mucho tiempo ahorrando para poder pagar el viaje. No faltarán varios coros africanos en la plaza de San Pedro el 6 de octubre.

Pero la mayor parte de las personas de los países del sur que querrían viajar, en realidad no pueden. Por eso, el Comité Organizador de la Canonización está trabajando con particular ilusión a favor de los que no podrán venir. Gracias a la ayuda inestimable del Vaticano, de las instituciones italianas, y de todos los medios de comunicación, en muchos países del mundo millones de personas podrán seguir la ceremonia por televisión, radio e internet. Aprovecho esta ocasión para agradecer, de todo corazón, esa ayuda generosa de tantas personas, también de parte de quienes están lejos y no tendrán oportunidad de hacer llegar su agradecimiento. Es imposible mencionar aquí a todos, porque la lista sería demasiado larga. Pero puedo asegurar que rezo por cada uno.

Todo eso te enamora

Hace cuatro años, Gilberto llegó al Centro Escolar Acuautla en busca de trabajo… y lo encontró. Pero también descubrió una forma distinta de apreciar la vida en una comunidad donde la alegría y la dedicación trazan un futuro mejor para cientos de familias.

15 de octubre de 2009



Mientras recorremos juntos las instalaciones del Centro Escolar Acuautla (CEA), su director no puede, ni quiere, ocultar la satisfacción que le brinda el hacer cabeza en una tarea compleja y valiosa. Lo delatan la sonrisa pronta y el empleo de un sustantivo que lo dice todo: «enamorado». Así se asume ante el reto de conducir esta escuela establecida en una zona semi rural como tantas otras que, nacidas en un pueblo ―en este caso, San Francisco Acuautla, Estado de México―, han sido devoradas por nuestras grandes ciudades.

«A mí, aunque suena a una idea muy romántica, el CEA me ha cambiado la vida. Mi primer trabajo fue aquí y no he trabajado en ningún otro lado. Entré a los 18 años, no soy ex alumno del colegio, pero soy parte de la comunidad donde se estableció. Yo quería trabajar y estudiar al mismo tiempo, y como era técnico programador, vine a pedir empleo al profesor de computación. Ni siquiera había computadoras. Me dijeron: “Mira, sí hay trabajo, te contratamos por tres meses. Si llegan las computadoras, te quedas”. Y ya llevo trece años aquí.

Yo observaba a los profesores y veía su dedicación, su alegría por trabajar con los muchachos, con los padres de familia, lo agradecidos que éstos estaban... Todo eso te enamora.
»El trabajar en el CEA me perfeccionó en la idea de lo que era trabajar. Me transformó directamente, porque me enfrentó con una realidad que yo no conocía: un trabajo arduo, bien hecho, es un trabajo que puedo ofrecer a Dios. Y todo esto no lo indicaba el “manual operativo” del colegio, sino que lo empecé a vivir con mis compañeros. Yo observaba a los profesores y veía su dedicación, su alegría por trabajar con los muchachos, con los padres de familia, lo agradecidos que éstos estaban... Todo eso te enamora, te dice internamente que hay que hacer más, y más y más. Y empiezas a interesarte en cómo ayudar al colegio. Creo que mi historia es la historia de muchos profesores».

Aunque el colegio pertenece a una asociación civil, el Opus Dei ayuda a fortalecer sus cimientos gracias a la presencia de un sacerdote. Una vez por semana, él atiende espiritualmente a los alumnos que así lo deseen: pueden confesarse, asistir a la celebración de la Misa y llevar dirección espiritual, lo mismo ellos que sus familiares y los profesores.



»Sin el espíritu del Opus Dei ―afirma Gilberto― sería difícil lograr lo que hemos alcanzado, porque aquí se vive un ambiente verdaderamente de familia. Los alumnos y sus padres te tratan como parte de su familia. Es increíble encontrarte, por ejemplo, a un ex alumno que viene al colegio, tres años después de haber salido, a pedirte un consejo escolar o familiar, pues recordó a sus profesores que le “jalaban” las orejas cuando veían su enorme potencial y que no lo empleaba al máximo, y que lo querían de verdad».

La conversación avanza y la voz de Gilberto no mengua en entusiasmo. Le apasiona coordinar a un equipo de 51 personas (35 de ellas, profesores) que se preocupan de cosechar en lo que, a primera vista, pareciera un terreno árido pero que, ellos saben, florece y florece. De primaria a preparatoria, cerca de 750 alumnos reciben una educación de tal nivel académico que «fuimos el primer colegio que hizo un convenio con el Tecnológico de Monterrey para que éste proporcionara los contenidos a nuestra preparatoria en línea. Pedimos la oportunidad y nos dijeron que sí. Les gustó la formación académica y humana que damos a los alumnos y el énfasis de la escuela en los valores.



»Cuando iniciamos la preparatoria no teníamos nada. Las aulas que ahora se ocupan son prefabricadas. Los chavos tenían que venir en la tarde a tomar sus clases en los salones de secundaria, porque no teníamos computadoras: utilizábamos el laboratorio de cómputo de la secundaria. Así estuvimos todo un año hasta que conseguimos rentar las aulas actuales, ya que lo único que necesitan los muchachos para estudiar es la computadora.

»El CEA vive gracias a un patronato que se llama “Educar, A.C.”, encargado de conseguir los donativos para cubrir la operación del colegio. Ésta es una escuela deficitaria. Para que tengas una idea del deseo de algunos padres por tener aquí a sus hijos, te cuento que muchos papás se dedican al transporte público y diariamente nos traen unos cuantos pesos para la colegiatura y nos dicen: “No puedo traer el dinero de la colegiatura mensual porque no los tengo, yo trabajo al día y diario tengo un ingreso”. Así funcionan muchos de los padres de familia del colegio. El 80% de ellos son obreros. Buscamos formas creativas para que vayan pagando poco a poco la colegiatura».

En México, la pobreza de todo tipo lastima los ojos y el corazón. Pero es verdad que, si observamos bien, no todo es sequía. En el Centro Escolar Acuautla, los padres de familia, los profesores, el personal administrativo y los propios estudiantes descubren cómo, amando apasionadamente las diarias tareas, es posible sembrar un mejor futuro.

Novena del trabajo

Don Francisco Faus

Entrevista a Don Francisco Faus

San Josemaría con D. Francisco Faus y don Álvaro del Portillo
San Josemaría con D. Francisco Faus y don Álvaro del Portillo

Don Francisco Faus, nacido en Barcelona en 1931, es un sacerdote de la Prelatura del Opus Dei. Licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona y Doctor en Derecho Canónico por la Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma. Ordenado sacerdote en 1955, vive desde 1961, en Sao Paulo (Brasil), donde ejerce una intensa actividad de formación cristiana y atención espiritual de los estudiantes universitarios y profesionales. Se dedica también a la atención espiritual de los sacerdotes y seminaristas. Ha publicado diversas obras de espiritualidad.

¿Qué le llevó a publicar la Novena del trabajo a San Josemaría Escrivá de Balaguer?

Lo que me movió a escribir la novena del trabajo , y las otras dos novenas a San Josemaría (Novena de los enfermos y Novena de la familia) fue el cariño al Fundador del Opus Dei, con quien tuve la gracia inestimable de convivir durante dos años en Roma (de octubre 1953 a julio de 1955) y luego en Brasil (durante mayo-junio de 1974). Este amor filial, por quien siempre vi como el padre -el Padre- y la devoción que le tengo -como tantos miles de personas- me impulsó a preparar estas publicaciones. Pensé que podrían acercar a muchas personas, de modo popular, sencillo y asequible, al conocimiento de las enseñanzas de San Josemaría, y también a la ayuda de su intercesión.



¿La difusión de la Novena del trabajo le ha sorprendido?

Sí. Sobre todo después de recibir solicitudes de traducción a distintos idiomas (inglés, francés, castellano, etc), y ser consciente de que en varios sitios web dedicados a San Josemaría y el Opus Dei, los textos de novenas son buscados por miles de personas, también el sitio web donde pongo mis publicaciones.
Creo que esto manifiesta claramanete que bastaconocer a San Josemaría para quererle, confiar en él, y obtener muchas gracias de Dios. Quiera Dios que a través de su intercesión, estas pequeñas novenas puedan ayudar a muchos.

¿Recibe muchas noticias sobre favores recibidos a través de esta u otra de las novenas que publicó?

Sí, principalmente relacionados con la Novena del trabajo. También a través de mi labor sacerdotal, conozco casos que son increíbles. Por ejemplo, durante un retiro que prediqué recientemente para profesionales, un joven arquitecto en paro, recién casado y con un niño pequeño, me contó que su médico le dio la Novena del trabajo (nunca había oído hablar de san Josemaría) y el tercer día le llamaron para un trabajo inesperado y excelente, que hasta ahora ha ido creciendo. Estaba feliz y agradecido a San Josemaría, y al apostolado que su médico realizó con él, o más bien, a la ayuda de San Josemaría, que le ayudó a decidirse a llevar una vida cristiana seria e intensa.

Confieso que -aunque sean menos numerosas- me dan mucha alegría las noticias que se refieren a parejas en crisis, familias con problemas, etc, que después de hacer la novena de la familia, vuelven a encontrar -por la intercesión de San Josemaría- La armonía y la paz.
D. Francisco Faus
D. Francisco Faus

También he comprobado la ayuda conmovedora de la intercesión de San Josemaría -a través de la Novena los enfermos- especialmente en los casos de enfermos graves, que supieron enfrentar al sufrimiento y en algunos casos, aceptar la muerte inminente con gran fe y el amor de Dios, con la paz de los hijos de Dios.

¿Conoció directamente a san Josemaría? ¿Pensaba que estaba al lado de un santo?

Como he dicho antes, conocí a San Josemaría en Roma. Tuve breves encuentros con él a finales de 1950, y en 1960 en España. Otra vez más, durante unos días en Roma en diciembre de 1973 y, por último, durante su estancia en S. Paulo, del 22 de mayo al 7 de junio de 1974. He escrito un testimonio de esa cnvivencia, especialmente los días brasileños, en el folleto São Josemaria Escrivá no Brasil, esboços do perfil de um santo, Ed. Quadrante, São Paulo 2007. Esta obra está disponible, junto con otras publicaciones de espiritualid, en mi página web. En el capítulo II, punto "Tuve miedo," he tratado de describir la convicción, la impresionante seguridad que siempre tuve, de estar al lado de un santo.

Estamos en un año sacerdotal. ¿Qué dice san Josemaría a los sacerdotes de hoy?

San Josemaría dijo y escribió muchas cosas dirigidas a los sacerdotes que, cada día que pasa, se revelan más actuales. Tenía una fe lúcida y una visión muy clara, recibidas de Dios, de lo que es esencial y perenne en la vocación y misión del sacerdote. Una clarividencia que, en la medida en que pasa la sombra de la crisis, dudas y confusiones que se cernía sobre el clero en las últimas décadas, se hace más brillante y está ayudando a muchos, muchos sacerdotes. Puedo decirlo con “la sabiduría de la experiencia realizada”, porque una de mis principales tareas es la atención sacerdotal de sacerdotes diocesanos.

Libro de don Franciso Faus
Libro de don Franciso Faus

El fundador del Opus Dei no se cansaba de repetir que el sacerdote es "el hombre del Amor", elegido por Dios con predilección y llamado a la santidad -como todos los cristianos- a través de la realización de su ministerio, el "trabajo" sacerdotal.

Debe caracterizarse por un inmenso amor a la Eucarista, una verdadera locura de amor de Dios (Santa Misa, adoración eucarística, la oración delante del sagrario, etc.); una relación íntima, de amistad con Jesucristo (ser alma de la oración); una gran sed de profundizar “sapienciamente” (con la mente, corazón y vida) en la Palabra de Dios, un amor filial a la Santísima Virgen María, un gran amor a la Iglesia -fruto de la fe- que se traducirá en la adhesión sincera al Magisterio y en la obediencia a su propio superior eclesiástico, una abnegación y espíritu de servicio y dedicación a todas las almas, sin discriminación alguna, que son un reflejo de la entrega de Cristo por nosotros, etc, etc.

Todo esto es un resumen muy pobre. Pero, gracias a Dios, tenemos publicaciones como la homilía Sacerdote para la eternidad, incluida en el libro Amar a la Iglesia, que presenta el mensaje de San Josemaría mucho mejor que yo pueda expresar en este breve resumen.

Kazajstán: Un corazón que late fuerte

Ésta es la mejor definición de un inmenso país -dos veces Europa- desconocido para muchos, también para nosotras hasta hace unos meses.

Kazajstán fue el primer estado que se independizó de la ex Unión Soviética en 1991. Su rasgo específico es el elevado número de minorías étnicas: más de 130 en un país de poco más de 17 millones de habitantes. Son numerosas sus razas como lo son las coloreadas y olorosas especias que se venden en el Gran Bazar.



Una sociedad por tanto modelo y ejemplo de convivencia para occidente en la que musulmanes, ortodoxos, cristianos -protestantes y unos pocos católicos-, comparten su día a día pacíficamente.

Un joven país en el que todavía se respira un cierto aire soviético que nos hacía evocar el pasado heroico de tantos cristianos hermanos en la Fe; pues tras la revolución socialista de Octubre de 1917, la Iglesia Católica experimentó la más horrorosa persecución comunista; multitud de católicos fueron deportados a estas estepas del Asia Central y centenares de creyentes murieron mártires.



En 1936 comenzaron a llegar a Kazajstán incontables trenes de ganado repletos de deportados católicos traídos de Polonia, Ucrania o Alemania que eran abandonados a su suerte. A pesar del empeño de Stalin por erradicar la Fe, lejos de lograrlo, quienes sobrevivieron a las durísimas pruebas a que fueron sometidos, la mantuvieron, practicaron y extendieron en la clandestinidad.

Actualmente, los católicos se esfuerzan por revitalizar su Iglesia. Por ejemplo en la diócesis de Almaty (que tiene una extensión mayor que toda España) trabajan 18 sacerdotes. Además hay 14 monjas. Un sacerdote español es el Rector del seminario interdiocesano de Karaganda que alberga a diez seminaristas.



Las conversiones al catolicismo están creciendo. A diario acuden a Misa un buen grupo de personas; en el momento de la Comunión todas se acercan al altar y se arrodillan: algunas comulgan, mientras que otras reciben la señal de la cruz en la frente ¡son catecúmenos que próximamente se bautizarán!

Monseñor Schneider -obispo de la diócesis de Karaganda- declaraba que “la evangelización en esta tierra es, sobre todo, una evangelización de presencia, de testimonio y por eso la tarea de los laicos es importantísima”.

Un programa en español

“Desde el primer momento que llegamos a Almaty intuimos que en esta tierra y en sus gentes había algo especial que esperábamos descubrir pronto”, comenta Ana Rivera, profesora y coordinadora de un grupo de antiguas alumnas del Colegio Senara de Madrid que han participado en el proyecto de voluntariado cultural en Kazajstán. “Una idea que surgió al leer en la última encíclica del Papa: que nuevas categorías sociales se empobrecen y nacen nuevas pobrezas”, por eso pensamos en organizar un voluntariado cultural, que diera respuesta –al menos en parte- a una de las inquietudes que tienen los kazajos: aprender español.

Nos pareció que éramos capaces de dar esas clases y aportar con ello nuestro granito de arena; y empezamos los preparativos. En un tiempo record y con los exámenes finales pisándonos los talones, nos pusimos a aprender cuatro frases en ruso y a buscar patrocinadores. La crisis no fue obstáculo para que “muchos pocos” sumaran la cifra que necesitábamos. Era pronunciar la palabra Rusia y todo el mundo echaba mano de la cartera, que unas veces estaba más llena que otras.

En cuanto llegamos a Almaty, la capital kazaja, empezamos con las clases de español que dábamos en el club Irtysh, una de las iniciativas promovidas por personas del Opus Dei allí. Para amenizar las sesiones, les explicábamos algunas de las tradiciones españolas, que a tantos kilómetros de distancia, sentíamos más dentro y más nuestras que nunca. Entonamos el “1 de enero, 2 de febrero” y contamos quien era San Fermín ¡cómo favorecía el atuendo pamplonica a nuestras amigas asiáticas!... Aunque tampoco sonaba nada mal el “olé, al Rocío yo quiero volver a cantarle a la Virgen con fe” con acento ruso… Y después de explicarles cómo se vive y celebran las fiestas de Navidad, el 12 de agosto tomamos las doce uvas a golpe de campana, simulando el reloj de la Puerta del Sol.

Descubrimos las raíces cristianas de todas esas tradiciones que forman parte de nuestras vidas porque hemos crecido con ellas y (a más de 7000 km. de distancia) surgió el firme compromiso de mantenerlas y defenderlas si llegara el caso.


Para enriquecer la cultura de las participantes en el programa, se dieron sesiones de orientación familiar, de liderazgo para jóvenes, etc. y se debatió sobre el sentido de la libertad, de la dignidad de la mujer, la influencia de los medios de comunicación, de la educación del siglo XXI… y todo gracias a las alumnas de nivel avanzado que traducían nuestras exposiciones y que despertaban interesantes debates: las nuevas generaciones escuchaban voces expertas y éstas se enriquecían de nuevos enfoques para construir una sociedad mejor.

En definitiva, estuvimos en un país que emerge, país de misión, un corazón kazajo en el continente euroasiático que late con fuerza -la fuerza de la fidelidad- y que muy pronto bombeará su sangre a Rusia, China, y Extremo Oriente.

Jornada de Estudio en la República Democrática del Congo

El Centro Hospitalario Monkole organizó el pasado mes de diciembre una jornada de estudio sobre el dolor y el sufrimiento en las enseñanzas del fundador del Opus Dei.


Léon Tshilolo, doctor del Centro Hospitalario Monkole, presentó a los tres conferenciantes.

La Jornada de Estudio, que tuvo lugar el pasado 14 de diciembre, se enmarcaba en la celebración del centenario del nacimiento del fundador del Opus Dei. Abordó el tema del dolor porque representa no sólo un desafío constante para la medicina, sino también un problema social y existencial que alcanza personalmente a todos los hombres.

El acto académico fue abierto por mons. Daniel Nladu, en representación del arzobispo de Kinshasa, cardenal Etsou, y se articuló en dos módulos: tres conferencias por la mañana y una mesa redonda por la tarde.

Léon Tshilolo, doctor del Centro Hospitalario Monkole, presentó a los tres conferenciantes, que dedicaron sus intervenciones respectivamente al dolor en la familia, en la sociedad y en la formación del personal sanitario.



Catlyne Williamson, socióloga belga, señaló que "el dolor y la enfermedad son un desafío para la familia que debe encontrar respuestas positivas. San Josemaría enseña que el enfermo es un tesoro para la familia pues puede ser el detonante del crecimiento del amor. La enfermedad, además, exige muchas veces manifestar la fidelidad al amor".

Giovanni Mottini, miembro del Comité de Ética de la Universidad Campus Bio-Médico de Roma, a partir de algunos escritos de san Josemaría, ilustró la importancia de unir, a la compasión por el dolor, la solidaridad y el amor, especialmente en una sociedad que vive momentos difíciles y tensos. Debido también a la experiencia que adquirió con los enfermos de los hospitales de Madrid, el nuevo santo advirtió que el compromiso por la solidaridad exige fundamentos sólidos, y el fundamento más sólido es el amor, apuntó Mottini.

Entre los ponentes, participó Catlyne Williamson, socióloga belga.

Una escuela de solidaridad

Paola Binetti, también de la Universidad Campus Bio-Médico, de la que es directora del Departamento de Educación Médica, presentó un cuadro general de las enseñanzas de san Josemaría sobre el dolor y la enfermedad. Según dijo, el largo camino que cada hombre debe recorrer para llegar a la madurez presenta etapas caracterizadas por una intensa experiencia del dolor y del sufrimiento. "El dolor es una escuela de solidaridad —señaló Binetti— y una oportunidad concreta para vivir el amor recíproco". Concluyó diciendo que la mejor manera de afrontarlo es unirse a Dios, a su voluntad, porque es un Padre que nos ama.

Por la tarde tuvo lugar la mesa redonda, que contó con la presencia de los conferenciantes de la mañana, de psiquiatra infantil Espérance Kashala y de la secretaria del Instituto Superior de Enfermería, doctora Tshiswaka. Mons. Xavier Hervás, vicario del Prelado del Opus Dei para el Congo, cerró la Jornada de Estudio.

Eastland Project (Kenia): trabajar bien para generar empleo

Trabajar mejor, ayudar a trabajar y dar trabajo. Son los motivos que mueven el “Eastland Project”, una iniciativa en la que estudiantes, dirigentes de pequeñas y medianas empresas, y personas de escasos recursos mejoran sus perspectivas de futuro.

La "Strathmore Educational Trust" es una organización de fines benéficos que pretende promover iniciativas de educación en Kenia. Tras poner en marcha "Strathmore College" en 1961, "Strathmore School" en 1977, y "Strathmore University" en 2002, ahora ha lanzado el “Eastlands project”.

Alex y Thomas en un seminario sobre negocios en ISBI.

Muchas pequeñas y medianas empresas de Kenia no crecen -y por lo tanto no generan más empleos- por la falta de conocimientos de sus dirigentes sobre gestión de una empresa y por carencia de habilidades tecnológicas.

El "Eastland Project" se ha propuesto ofrecer formación en esas dos áreas para que aumenten su negocio y, de ese modo, puedan dar más trabajo. Como otras iniciativas similares, los impulsores se han inspirado en las enseñanzas de san Josemaría sobre la mejora del trabajo personal y el beneficio que reporta a la sociedad.

El proyecto en Kenia se divide en cuatro líneas de acción:

1) El “ISBI: Informal Sector Business Institute”, que ayuda a dirigentes de microempresas con nociones básicas de gestión y de informática;

2) El “Youth Programme”: que enseña a los jóvenes a buscar trabajo, y les da formación en valores humanos y conocimientos tecnológicos;

3) El “Information Communication Technology”: que ofrece el aprendizaje de programas informáticos sencillos a gente con muy pocos recursos.

4) y “EC: The Eastlands Centre”: educación para niños de primaria y secundaria.

Además, el Eastland Project atiende especialmente a los estudiantes menos favorecidos económicamente y que muchas veces no pueden seguir formándose tras acabar el colegio.

Agustin dando clases en una de las sedes del "Eastlands Centre".
“ISBI”

El primer programa ofrece a sus alumnos –dirigentes de pequeñas empresas- conocimientos sobre contabilidad, márketing, gestión, inglés para negocios, nociones de ética profesional e informática. Al final del curso, deben elaborar un plan empresarial y demostrar que es sostenible.

Hasta ahora, más de 300 empresarios se han acogido a este programa.

Uno de ellos es Benjamin Omondi. Soltero, de 29 años, desde hace 7 años dirige una empresa de reciclaje de basuras que da trabajo a otras 3 personas. Posee 4 contenedores para transportar los restos. Su empresa tiene 300 clientes y gana unos 500 $ mensuales. Recientemente, realizó el ISBI.

“El curso me ha ayudado a 4 cosas –dice Benjamín-: he mejorado la relación con mis clientes, ahora hago publicidad de mi empresa, soy más riguroso en el pago de las deudas, y contabilizo por separado mis propios gastos y los gastos de la empresa. Desde que lo aplico, mi clientela ha subido un 25%”.

“THE YOUTH PROGRAMME”

Estudiantes del "Eastlands Project".

Iniciado en mayo de 2007, este programa ha acogido ya a 50 jóvenes. En 170 horas de clase, aprenden conocimientos básicos de informática (110 horas), de educación en valores (40), y de gestión empresarial (20). Al finalizar el curso, cada alumno realiza un plan empresarial y escribe su currículum vitae. Asimismo, cada estudiante realiza unas prácticas profesionales en alguna compañía.

“THE INFORMATION AND COMMUNICATION TECHNOLOGY PROGRAMME”

Desde 2006, más de 2.500 personas de pocos recursos económicos han acudido a este programa de 90 horas de duración. Con el apoyo de Microsoft Corporation –que facilitó el software y algunos profesores-, los estudiantes adquirieron algunas habilidades informáticas que les permitirá entrar con más facilidad en el mercado de trabajo.

“EASTLANDS CENTRE”

Finalmente, en la cuarta iniciativa de este proyecto más de 350 escolares de Nairobi acuden a la sede del “Eastlands project” para recibir ayuda en sus estudios. Aprenden a asimilar las materias, resuelven sus dudas gracias al asesoramiento de voluntarios y reciben cursos de desarrollo del carácter.

Chicos de Secundaria en una actividad de estudio durante las vacaciones.

Los organizadores son conscientes de la mejora académica de los chicos también supone una mejora de su perspectiva vital. Mejor resultados en el colegio van acompañados de mejor comportamiento en casa, de honestidad con los amigos, etcétera.

EL FUTURO DE "EASTLANDS PROJECT"

Los organizadores están recaudando fondos para construir el Eastlands College of Technology, un edificio que pueda acoger los cuatro proyectos antes mencionados.

TORRECIUDAD

Torreciudad es el nombre de una secular advocación mariana del Altoaragón. Desde el siglo XI se venera la imagen románica en la ermita, que antiguamente se alzaba en un promontorio sobre el río Cinca. El templo mariano, promovido por San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, se abrió al culto en 1975, gracias a la ayuda de miles de personas.

¿QUÉ PRETENDE?
San Josemaría esperaba frutos espirituales: "gracias que el Señor querrá dar a quienes acudan a venerar a su Madre Bendita en su Santuario. Esos son los milagros que deseo: la conversión y la paz para muchas almas". Con ese fin, dispuso que se construyeran las capillas de confesonarios y que todo se cuidase para rezar con paz y devoción.

¿CÓMO SE MANTIENE TORRECIUDAD?
Con la limosna de peregrinos y visitantes y con las aportaciones del Patronato de Torreciudad. Este Patronato es una asociación civil que se ocupa de mantener el recinto y de cubrir las necesidades económicas, además de promover la organización de numerosas peregrinaciones y visitas.

¿QUÉ PUEDE HACER EN TORRECIUDAD?
• Todas las actividades del santuario tienen como centro el culto eucarístico -en particular la celebración de la santa Misa- y la veneración de la Santísima Virgen.
• En la cripta de confesonarios se puede recibir la gracia de Dios por medio del sacramento de la Penitencia.
• Además, es costumbre rezar el rosario ante los azulejos que representan los 20 Misterios, y que están distribuidos en cuatro galerías, fuera del templo: Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos.
• Muchos peregrinos descienden por el sendero de la antigua ermita, jalonado por imágenes de los Gozos y Dolores de san José
• También puede rezarse el Vía Crucis, con imágenes que facilitan la práctica de esta devoción.
• Es frecuente entre los devotos de la Virgen acudir aquí para celebrar aniversarios familiares, ofrecer sus hijos a Nuestra
Señora, solicitar la bendición de instrumentos de trabajo, encargar celebraciones de misas, ofrendar velas a la Virgen, etc.
• Tampoco faltan los novios que eligen este lugar para celebrar su boda.
• Aparte de administrar los sacramentos, los sacerdotes del santuario están siempre disponibles para brindar consejo y ayuda espiritual a todos.
• La Oficina de Información proporciona a quien lo desee información escrita y audiovisual, y la posibilidad de una visita guiada.

RUTA 1 (1 h.)
• Vídeo gratuito .
• Santuario: retablo con Óculo eucarístico y talla románica de la Virgen, medallón y capilla del Santísimo con un Cristo de bronce.
• Cripta: galería de advocaciones marianas, confesonarios, capillas de Loreto, El Pilar, Guadalupe y Sagrada Familia.
• Misterios del rosario: dolorosos, gozosos, luminosos y gloriosos.

RUTA 2 (1 h. 30 min.)
• Vídeo gratuito.
• Santuario: retablo con Óculo eucarístico y talla románica de la
Virgen, medallón y capilla del Santísimo con un Cristo de bronce.
• Cripta: galería de advocaciones marianas, confesonarios, capillas de Loreto, El Pilar, Guadalupe y Sagrada Familia.
• Misterios del rosario: dolorosos, gozosos, luminosos y gloriosos. Dolores y Gozos de San José
• Ermita
• Vía Crucis

(Rogamos guarden silencio, especialmente en los recintos interiores, para conseguir un ambiente de oración. Durante los actos de culto se interrumpen las visitas al santuario para facilitar la participación de los asistentes).

PARA ENTENDER TORRECIUDAD
• El santuario se construyó a pocos metros de la ermita, origen de la devoción a la Virgen de Torreciudad desde el siglo XI.
• El santuario es una manifestación de fe y devoción mariana de San Josemaría Escrivá.
• La confesión devuelve la paz interior y la reconciliación con Dios.
• La ausencia de comercios y hoteles facilita la paz y el recogimiento.
• Las casas anejas al santuario están destinadas a retiros espirituales y actividades de formación.
• Un equipo de profesionales mantiene el recinto y dirige la gestión jurídica, económica e informativa del Patronato.

¿QUÉ SE PUEDE HACER EN LOS ALREDEDORES?
• Conocer el patrimonio artístico de Secastilla, La Puebla de Castro, El Grado, Naval y Abizanda; y en un radio más amplio, Graus, Barbastro, Monzón, Fonz, Alquézar, Roda de Isábena, Aínsa.
• Excursiones por la red de senderos.
• Disfrutar con el paisaje del embalse de El Grado, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Parque Cultural del Río Vero y la Sierra de Guara.
• Practicar deportes de aventura.

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La Roma de los Andes

El Colegio Mayor Moncloa organiza campos de trabajo internacionales en verano desde hace veinticinco años. Uno de ellos en Juli, junto al lago Titicaca, en el altiplano peruano.

11 de agosto de 2009



Todo empezó meses atrás, cuando el obispo de la Prelatura territorial de Juli, estuvo en una tertulia-coloquio con los estudiantes del Colegio Mayor Moncloa. Le había invitado Adolfo, Catedrático de proyectos de la Escuela Superior de Ingenieros Agrónomos. Adolfo promueve varios proyectos de cooperación desde hace años en Perú, donde colabora con las autoridades públicas en la implantación de algunos métodos de desarrollo social en el ámbito rural. Animado por algunos profesores de Perú hizo una visita al obispo en Juli, y descubrió un terreno óptimo para ampliar los proyectos de cooperación que ha puesto en marcha en ese país.

Aunque ya nos rondaba la cabeza la idea de organizar un campo de trabajo en colaboración con alguno de los proyectos de Adolfo, la visita del obispo fue decisiva para que termináramos de decidirnos, al ver también la buena reacción de los residentes en la tertulia que tuvimos con el Obispo de Juli, en la que explicó su trabajo y las acuciantes necesidades de la población.

Al llegar a Lima pudimos dedicar dos días a conocer las iglesias limeñas, y visitar varias zonas desfavorecidas del extrarradio de la capital y algunas iniciativas de desarrollo social de las que aprendimos mucho. Por la tarde íbamos a Tradiciones, una residencia universitaria de Lima. En estas actividades participó Roberto, que vivió dos años en Moncloa mientras realizaba un curso de especialización. Nos contó la historia de la Prelatura de Yauyos y la labor que se hace en Cañete, donde él trabaja.


Al llegar a Juli, los primeros días fueron de aceleración progresiva, para adaptarnos a la altura -4.000 metros sobre el nivel del mar- y a las demás condiciones climatológicas (frío intenso por las noches, sol agresivo por el día…). Algunos sufrieron el sorochi (mal de altura). Nos alojamos en el Instituto de Educación Rural (IER), una escuela a las afueras de Juli. Poco a poco conocimos a los aymara, y la ciudad de Juli. Esta población hoy olvidada es conocida como “la Roma de los Andes” por las cuatro grandes iglesias que tuvo y los sorprendentes tesoros artísticos que conserva, de la época en que era un importante centro misionero. Los aymaras son conocidos como gente aguerrida, de gran corazón y lealtad.

Para el trabajo, los voluntarios se dividían en grupos y alternaban entre las tareas de construcción (diversas labores de reparación y acondicionamiento en la Escuela de Alternancia y en el IER), y las clases de catequesis a niños en algunas escuelas de las comunidades, dispersas por el valle. Hacia el final tuvimos unos días especialmente duros en el acondicionamiento de la carretera de acceso al IER, bajo la dirección de Quique, que estudia Obras Públicas pero ya tiene experiencia profesional en este ámbito. Además, rotábamos en el cumplimiento de diversos encargos de orden y limpieza.



Realmente las condiciones eran un poco duras, y aunque estábamos bien atendidos, no había ninguna comodidad y el frío apretaba, sobre todo a la hora de la ducha. Todos destacan, pasados los meses, cómo al estar en contacto cercano con la pobreza, la marginación y la falta de cultura, han cambiado su modo de valorar su vida y las cosas que usan. Además, se entienden los factores que contribuyen al desarrollo de los pueblos, y la capital importancia de las virtudes humanas y la educación.

El reto que desde el principio nos planteamos era cómo concretar para la vida ordinaria -con compromisos y decisiones concretas- todo aquello que estábamos viendo, para evitar que se quedara en una simple experiencia aislada.

Durante el campo de trabajo tuvimos la ayuda constante de Xavier, un ingeniero peruano que dirige el proyecto de Adolfo en Juli. También era permanente la atención del P. Clemente, que procede de Yauyos y la ayuda del obispo.


Quizá lo más impresionante y formativo del campo de trabajo fue la posibilidad de ver de cerca el trabajo del obispo y los sacerdotes que le ayudan. En primer lugar para valorar el papel de la Iglesia en los países o zonas subdesarrollados: la necesidad que tiene el pueblo de la doctrina y los sacramentos; el papel articulador de la sociedad que desempeña la enseñanza de la Iglesia sobre la familia, la dignidad de la persona y el trabajo; los falsos atajos de los planteamientos secularizados de la misión de la Iglesia, etc.

En las tertulias con D. Jose María y el P. Clemente aprendimos mucho. Allí salían a relucir constantemente las enseñanzas de San Josemaría, y todo lo que aprendieron de D. Ignacio Orbegozo y los demás sacerdotes que fueron a Yauyos enviados por san Josemaría, fundador del Opus Dei. D. José María hablaba emocionado de la experiencia de fraternidad y sentido de familia que les enseñó a vivir D. Ignacio, y que tanto tuvo que ver en el descubrimiento de su vocación. A todos nos llamó mucho la atención el ejemplo de fe sencilla y fuerte en la Eucaristía que desde pequeños aprendieron de aquellos sacerdotes, y que llevaba a D. José María –cuando apenas tenía diez años- a viajar a pie horas y horas para asistir a la Misa dominical, con los zapatos a cuestas, para poder entrar en la iglesia con el calzado limpio. Aquellas historias de heroísmo callado y cotidiano nos ayudaron a sacar algunas conclusiones personales a propósito del lema episcopal de D. Ignacio: “Per aspera, ad astra”.

Club Cora, Marbella

La Asociación Club Cora pretende, desde sus comienzos, hace casi veinte años, hacer del tiempo libre de los chicos de Marbella y de la Costa del Sol algo útil y provechoso, donde se compagina el aprendizaje y desarrollo de posibles habilidades y diversiones, con el crecimiento en valores y la responsabilidad propia de su edad, que debe ir alcanzando en cada momento.

Hemos contado siempre con la ayuda e impulso de los padres, que han visto en Cora un lugar de encuentro, en el que los chicos que participan tratan de crecer en su formación humana y cristiana, a la vez se les enseña a ser gente solidaria, honrada, trabajadora y preocupada por los demás.

El estudio es la actividad central del Club, pues los hábitos de estudio y de trabajo personal resultan decisivos para la formación de los chicos.

Otro conjunto amplio de actividades tiene un carácter más de entretenimiento -biología, maquetas, etc. -, aunque no se deja de buscar en ellas ese ejercicio de las virtudes humanas.

Hay también actividades deportivas, que favorecen el desarrollo físico de los chicos y que, con un adecuado enfoque, ofrecen también un interesante componente formativo: compañerismo, trabajo en equipo, constancia, afán de superación, etc.

Un último bloque de actividades son de carácter asistencial: visitas a hospitales o residencias de ancianos, atención a los pobres, discapacitados, etc. A través de ellas se busca poner a los chicos en contacto con gente necesitada, para fomentar así su solidaridad con los menos favorecidos y enseñarles también a valorar más lo que tienen.

Cada uno de los socios del Club Cora tiene asignado un preceptor, que es la persona que, en contacto con los padres y colaborando directamente con ellos, se encarga de ayudar personalmente a cada chico para que aproveche bien las actividades y los medios que el Club pone a su alcance, con el objeto de lograr que le sirvan lo más posible para su mejora personal.

El Club Cora tiene como objetivo formar ciudadanos ejemplares, buenos profesionales, buenos padres de familia, con una honda preocupación social. Las iniciativas apostólicas que el Opus Dei promueve responden siempre a necesidades sociales reales. La responsabilidad de la actividad formativa del Club Cora está confiada a la Prelatura del Opus Dei, una institución de la Iglesia Católica fundada en 1928 por San Josemaría Escrivá de Balaguer.


Puedes contactar de las siguientes maneras:

  • Por correo:

Avenida Huerta Belón 5. 29601 Marbella. Málaga. España

  • Por teléfono:

Fijo: 952824969
Móvil: 607580748 / 669264624 (éste último solo en campamentos y excursiones)
Fax: 952860542

  • Por mail:
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webmaster@clubcora.com

grupos de oración para niños en Bogotá

Por favor estoy interesada en saber si el opus dei tiene grupos de oración para niños en Bogotá,
Cordial saludo,

Martha C

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Para niños se tienen clubes juveniles y en ellos se les dan charlas de formación. Puedes llamar al Gimnasio Cerros o al Gimnasio Iragua en donde te pueden ayudar. Se que para hombre y mujeres también hay un sin número de medios de formación que te pueden ayudar. Yo vivo en Cali y si no te puedes conectar, por este medio yo te consigo un telefono para que te contactes. Luis F.